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Claves para entender la hiperhidrosis y su tratamiento

Todo el mundo suda. Es inevitable y más ahora que ha llegado el buen tiempo y las temperaturas dentro de nada rondarán los treinta y tantos grados. Al fin y al cabo, como hemos comentado otras veces, es la forma que tiene nuestro cuerpo de regular su propia temperatura y mantenerse fresco. Pero, aunque sabemos que es un proceso totalmente natural, a nadie le gusta sentir ese incómodo goteo por la espalda cuando está al sol o convivir con la preocupación continua de si tiene manchas de sudor en la ropa.

Sin embargo, hay gente que sufre otro tipo de sudoración mucho más molesta. En su caso, esta transpiración se produce en cualquier época del año, incluso en condiciones sin ningún sentido. Estas personas que sudan en exceso sin explicación padecen una afección conocida como hiperhidrosis. El problema es que el grado de sudoración es totalmente diferente entre unos y otros así que ¿cómo saber si se suda demasiado y por qué? Y lo que es más importante ¿cómo lo solucionamos?

Antes de nada, os adelantamos que podéis estar tranquilos porque cada día hay más avances que ayudan a tratar esta afección. Por eso, consultamos con nuestros especialistas en medicina estética de Clínica ITYOS para que nos recuerden qué es y por qué aparece la hiperhidrosis y su tratamiento.

Qué es y por qué aparece la hiperhidrosis

La hiperhidrosis es una afección que produce un aumento de sudoración en determinadas zonas del cuerpo de forma impredecible e incontrolable. En otras palabras: sudar cuando tenemos calor o estamos nerviosos es normal, fuera de estas situaciones puede que nos esté ocurriendo algo más. De hecho, las personas con hiperhidrosis sudan incluso cuando están sentadas en una habitación fresca y sin estrés.

Esta sudoración excesiva es el resultado de la sobreestimulación de las glándulas sudoríparas y, aunque no es peligrosa, puede ser muy estresante emocionalmente y terminar afectando en nuestro día a día según incrementa el grado. Tanto es así que, aunque la hiperhidrosis es un problema más común de lo que creemos, la mayoría de la gente prefiere sufrirlo en silencio. Según la Sociedad Internacional de Hiperhidrosis, afecta a unos 365 millones de personas en todo el mundo.

Hay dos tipos principales de hiperhidrosis: primaria y secundaria. La secundaria es la menos frecuente y se produce como consecuencia de otras patologías asociadas como trastornos endocrinos, el uso de algunos medicamentos, hipertiroidismo, etc.

La primaria es la más habitual y no se sabe con certeza a qué se debe exactamente. Los expertos creen que estos enfermos tienen un nivel basal de producción de sudor superior al normal y una respuesta mayor a estímulos como el estrés emocional y físico. Normalmente, los pacientes de hiperhidrosis primaria experimentan esta sudoración excesiva en partes específicas de su cuerpo, como las axilas, la cara, las plantas de los pies y las palmas de las manos. ¿Cuándo aparece? Suele manifestarse durante la adolescencia y afecta por igual a mujeres y hombres.

Hiperhidrosis y su tratamiento en Madrid

Por suerte, aunque los médicos en muchas ocasiones no pueden saber por qué tenemos hiperhidrosis facial o corporal, hay distintas formas de tratarla y sobrellevarla mejor.

La más conocida: los antitranspirantes y desodorantes. El desodorante mejora el olor y el antitranspirante detiene la sudoración. Son el primer paso para frenar la sudoración, pero la verdad es que en los casos de hiperhidrosis la mayoría de las veces no son suficiente. Además, los antitranspirantes más fuertes de prescripción están hechos a base de alcohol y suelen producir irritación.

El siguiente paso: los fármacos anticolinérgicos. Son medicamentos vía oral que inhiben la transmisión de impulsos nerviosos. Pueden reducir la cantidad de sudor, pero los efectos secundarios suelen ser un problema para muchos pacientes. Normalmente producen somnolencia, sequedad, dificultad al orinar, etc.

La mejor solución: el botox. Cuando ni el desodorante ni los medicamentos ponen fin a nuestro problema aparece el botox para terminar con el sudor. Tanto si te has sometido a la aguja como si no, seguro que sabes que el botox es la mejor herramienta para desafiar el paso del tiempo. Pero no solo sirve para eso, también es la opción más eficaz cuando queremos librarnos de la transpiración. Las inyecciones de botox disminuyen o eliminan por completo la sudoración en la zona inyectada. El efecto comienza en una o dos semanas y dura entre 4 y seis meses. ¿Efectos secundarios? Además del leve dolor del pinchazo y los riesgos asociados al botox, ninguno. La desactivación de las glándulas de la zona inyectada no dirige el sudor a otra parte ya que funcionan de forma independiente.

En resumen, si sospechas que sudas más de lo que deberías, quieres más información sobre la hiperhidrosis y su tratamiento, o quieres disfrutar de un verano sin sudor, pide una cita sin compromiso con nuestros especialistas de Clínica ITYOS. Solo tienes que llamar al 912 906 912, mandar un whatsapp al 646 169 986 o escribir a info@clinicaityos.com y te ayudaremos a mantener el sudor a raya.

Fdo: Arancha B.

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