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¿Te sientes cansado? Deberías revisar si tienes una alimentación saludable

Todos sabemos reconocer la forma más obvia que tiene nuestro cuerpo de indicarnos que no nos estamos alimentando bien: engordando. Ahora, cuando nuestra dieta necesita un cambio, el abdomen no es el único que nos avisa. Está claro que el aumento de peso puede indicarnos que tenemos que reconsiderar lo que estamos comiendo, pero no es la única señal que manda nuestro cuerpo para decirnos que debemos cambiar la dieta y llevar una alimentación saludable.

El problema es que los demás signos suelen ser más sutiles que el temido “ya no me entran los vaqueros” y no aparecen de la noche a la mañana. A veces nos sentimos mal sin motivo aparente, -más cansados, débiles, sin energía, hinchados-. En estos momentos, en un intento de indicarnos que algo no va bien, el cuerpo nos está enviando señales que solemos silenciar sin pararnos a pensar en la raíz del problema.

Somos lo que comemos” y, aunque en muchas ocasiones se nos olvide, los estudios científicos nos recuerdan que más de la mitad de las enfermedades están relacionadas con la falta de una alimentación saludable. Si ignoramos las señales, con el tiempo las pequeñas molestias pueden convertirse en enfermedades crónicas. Hace unos meses, ya os adelantamos la relación entre lo que comemos y nuestras defensas (Acompañamiento profesional para tener una buena alimentación y desarrollar buenas defensas), pero la realidad es que las consecuencias de una mala alimentación van mucho más allá del sistema inmunológico.

La solución: empezar a escuchar a nuestro cuerpo y cambiar los hábitos alimenticios que nos están haciendo sentir mal. Para ello, basta con acudir a una clínica de nutrición cuando no nos sintamos bien. Los especialistas elaborarán un plan nutricional que proporcione a nuestro organismo los nutrientes necesarios y, así, mejoraremos nuestra calidad de vida.

Los síntomas de una alimentación deficitaria

Consultamos con los expertos de Clínica ITYOS que nos explican algunas de las formas que suele utilizar nuestro cuerpo para decirnos que está harto de nuestra dieta:

1.     Cansancio y fatiga.

Los niveles de energía son uno de los mejores indicadores de la calidad de nuestra dieta. Una mala dieta puede hacer que nos sintamos constantemente cansados por la falta de nutrientes necesarios para pasar el día. Si tienes que lidiar constantemente con la pereza y la falta de energía, puede que estés consumiendo demasiados carbohidratos. Para que lo entendamos, poco después de comer hidratos de carbono como el azúcar nuestro cuerpo se siente cansado. Nosotros tendemos a intentar contrarrestarlo comiendo más azúcar y así terminamos peor de lo empezamos. Lo mejor cuando nos sentimos fatigados es optar por tentempiés que liberan energía lentamente, como los frutos secos. El hierro y la vitamina C también ayudan.

2.     Envejecimiento prematuro y acné.

Las arrugas y el acné son dos indicadores de una alimentación poco saludable. Aunque el envejecimiento es inevitable, con los cuidados faciales adecuados y una dieta nutritiva podemos retrasar la aparición de las arrugas y “envejecer mejor”. Si quieres conseguir un aspecto más joven debes consumir muchas frutas y verduras ricas en vitamina A, C, D, E y antioxidantes. Además, la aparición de granitos puede estar relacionada con la deficiencia de vitamina A, que también provoca sequedad en el pelo y uñas quebradizas. De hecho, aunque solemos asociar los brotes de acné con el consumo de alimentos ricos en grasa, actualmente no hay ningún estudio científico que lo pruebe.

3.     Estreñimiento y otros problemas del aparato digestivo.

Las molestias digestivas, como el estreñimiento y la diarrea, suelen ser una señal de que no estamos incorporando suficiente fibra en nuestra dieta. La fibra se ocupa de regular todo el sistema digestivo, por lo que es muy importante mantener una alimentación saludable con suficiente fibra. Si quieres dejar de tener molestias digestivas intenta comer más alimentos como las judías y los cereales integrales (arroz integral y avena). También debes asegurarte de estar bien hidratado, si no bebes suficiente agua el intestino no puede funcionar correctamente.

¿Qué beneficios tiene una dieta saludable?

Moraleja: aunque la gente suele pensar que una alimentación saludable requiere de dietas estrictas esto no es cierto. Comer sano no está relacionado con perder peso, sino con sentirse mejor física y mentalmente. De hecho, cuidar la dieta no es una cuestión de kilos (muchas personas delgadas también ponen en riesgo su salud con una mala alimentación), es una cuestión de equilibrio para asegurarnos de que el organismo recibe los nutrientes que necesita.

Una dieta sana puede ayudar a prevenir ciertas enfermedades (diabetes, cardiopatías…) y reduce el riesgo de desarrollar otras (algunos cánceres). En definitiva, conseguiremos mantenernos en un peso saludable, con mayores niveles de energía y mejoraremos nuestra memoria y la salud de todo nuestro organismo (huesos, dientes, corazón, cerebro, etc.).

Así que ya lo sabes, si quieres mantenerte en el camino de la alimentación saludable, pide una cita sin compromiso con nuestros nutricionistas llamando al 912 906 912, escribiendo a info@clinicaityos.com o mandando un whatsapp a nuestro móvil 646 169 986.

Fdo: Arancha B.

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